Los expertos piden claridad a las cajas para despejar dudas sobre su futuro

FUENTE: Diario de Burgos

04/ MARZO /2009

G. ARCE / BURGOS

Reunir a un grupo de expertos para hablar sobre el futuro de las cajas de ahorro en pleno fragor del debate público no es, ni mucho menos, tarea fácil. Directa o indirectamente, todo el mundo en Burgos tiene un vínculo económico, profesional, personal e incluso familiar con alguna de las dos entidades financieras locales o con ambas a la vez. Además, algunos candidatos para este debate se han visto salpicados en los últimos tres meses por la lucha fraticida desatada a favor o en contra del proceso de integración regional y están marcados por la «contaminación mediática» que se ha extendido en torno a esta polémica. Por último, todos, absolutamente todos los sondeados y también los participantes, han manifestado sentirse perdidos sobre las razones de fondo que están sacudiendo la columna vertebral de nuestra economía, su sistema financiero, y tampoco ocultan sus dudas sobre el verdadero estado de salud y el futuro de nuestras cajas: ¿Por qué, si no, se han embarcado en una auténtica pelea de gallos que dura ya tres meses y en la que, por ahora, no hacen más que perder imagen y prestigio ante la clientela y la competencia?

«Para consolidarse y salvarse de una crisis histórica que no hemos vivido nunca y en la que seguimos cayendo a tumba abierta…», responden los expertos que, a pesar de todos los condicionantes antes mencionados, han decidido participar: Gonzalo López Recio, constructor y presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Burgos; Carlos Alonso de Linaje, decano del Colegio de Economistas y consultor; Tomás Prieto, profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos y autor de numerosos estudios sobre cajas; Fernando García-Moreno, profesor de Derecho Público de la UBU y experto en urbanismo y comercio; y Román Cantero, presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) y formador de directivos.

Caja de Burgos y Cajacírculo mueven aproximadamente el 10% del PIB provincial, más de 1.700 puestos de trabajo directo y varios miles de indirectos, repartidos por todo el tejido empresarial de la provincia. A la postre, el enorme flujo crediticio que nutre nuestra economía se bombea mayoritariamente desde las sedes centrales de la Casa del Cordón y la avenida de los Reyes Católicos, sin olvidar a Caja Rural, en este caso una cooperativa de crédito. Hablar de nuestras cajas es pues, tal y como insisten sus directores y coincide Tomás Prieto, una cuestión sobre la que no se puede frivolizar como está ocurriendo hasta ahora. «Son agentes económicos en una economía de libre mercado y deciden libre y espontáneamente lo que a ellos les parece más adecuado para el desarrollo de su negocio».

«Hemos vivido unos años -recuerda López Recio- en los que las cajas han crecido mucho y los sectores industriales de la ciudad también. Hemos crecido juntos y siempre hemos tenido la ventaja de la proximidad y muchas facilidades para llegar hasta las más altas instancias directivas. Además, a diferencia de lo que se argumentaba para impulsar la integración, creo que no ha habido nunca una empresa grande que no haya podido desarrollar un proyecto con el argumento de que las cajas eran pequeñas. Pero, a partir de ahora, saber lo que es más conveniente y mejor para nuestras cajas es difícil, dado el oscurantismo y el aluvión de noticias y acontecimientos que vivimos».

Las cajas españolas soportan una parte importante de los 400.000 millones de euros de endeudamiento que acumula los promotores de la construcción y el billón de euros que se ha prestado para hipotecas en los últimos años. «Ahora estamos viendo como constructoras con 20.000 millones de negocio han vendido 120 viviendas el pasado año: con esto no sólo no pueden amortizar deuda, sino que no puede ni pagar intereses… y esto es insostenible para estas empresas y también para las entidades financieras, sobre todo si el Estado no avala esa deuda».

¿Qué deuda real soportan las dos cajas burgalesas? No hay unanimidad sobre el porcentaje en la mesa, sobre todo, coinciden los expertos, porque las cajas se han cuidado «muy mucho» de decirlo «y la contabilidad financiera -dicen- lo aguanta todo…».

«El Gobierno español -continúa López Recio- ha entendido que para aguantar el sistema económico que tenemos, lo primero que hay que hacer es ayudar a las entidades financieras, pues su caída arrastraría a todo el sistema. El Gobierno las ayuda -por ejemplo a través de las subastas del Tesoro y el ICO- con el compromiso de que éstas sigan prestando dinero y sean el motor de la economía. Pero, por ahora, el dinero que están recibiendo lo están utilizando para fortalecer su posición, no para prestarlo a los constructores…», sus principales clientes.

«Ante esta tesitura nuestro objetivo ahora como empresarios -concluye- es sobrevivir y pensamos en salir adelante con nuestras cajas de ahorro, que es con las que tenemos las deudas, con las que hemos crecido y ellas han crecido con nosotros».

Han crecido tanto y tan rápidamente, apunta Tomás Prieto, que su operativa es tan poderosa o mayor que la de los bancos, aunque su naturaleza jurídica no es igual. Esta diferencia provocó que en Francia, por ejemplo, se haya pasado de 500 cajas a las 17 que operan en la actualidad. «Hasta la década de los 70 su ámbito de actuación era doméstico y su acceso a la operativa bancaria en su totalidad estaba vedado. Por eso comenzaron las fusiones, pasando a las 34 cajas en el año 96. Una vuelta de tuerca muy importante tuvo lugar en el año 99 por las dificultades e incertidumbres de su configuración jurídica, lo que las llevó a constituirse en sociedades cooperativas y a reducirse a 17 cajas en la última década. Las exigencias de su operativa mercantil y su paulatina equiparación a los bancos les forzó a agruparse».

¿Terminarán las cajas de ahorros por ser bancos? «Con el arraigo que tienen en España, tengo la esperanza de que nunca pierdan su identidad social ni tengan necesidad de cambiar su naturaleza jurídica, aunque recuerdo que en Francia han cambiado sin alterar su esencia social. Me resisto a pensar que las cajas burgalesas cambien…».

Para Alonso de Linaje la conversión en cooperativas de crédito sería un «absoluto fracaso» en España, donde la fuerza de las cajas es bastante superior a las francesas. «La única diferencia entre un banco y una caja es el régimen de propiedad y que la remuneración al accionista de un banco se convierte en obra social en el caso de las cajas». «El intervencionismo del gobierno regional para decidir sobre su futuro -añade- no deja ser algo totalmente al margen de lo que es una empresa y un comportamiento económico eficaz y eficiente… Además, a veces se nos olvida que las instituciones que perduran por encima de las personas algo han hecho bien: Cajacírculo y Caja de Burgos no nacieron ayer y están por encima de las personas y de los gobiernos de turno».

Su esencia social es para Fernando García-Moreno uno de los principales argumentos para salvaguardar a las cajas locales de «macrofusiones» regionales. «Es importantísima su labor social, que queda en Burgos, y que si fuésemos a una fusión quedaría difuminada». «No veo ventajas en una fusión regional: se pierden puestos de trabajo, se pierde competencia entre las cajas en detrimento del cliente, se difumina la obra social y las ayudas a entidades sociales y al reducirse su número es más fácil su control político… Además, las dos cajas de Burgos se están gestionando con bastante sentido común». «Veo más ventajas a una fusión provincial, aunque también conllevaría despidos, pero sería un mal menor. El problema que veo es si no estaríamos ante un primer paso para fusionar el resto de cajas regionales. Cajacírculo, por su naturaleza jurídica privada, es libérrima a la hora de decidir sobre su futuro pero, ¿qué ocurría si se fusiona con Caja de Burgos? Piensa mal y acertarás… ¿Estamos ante una trampa saducea para integrar a las dos?».

«¿Para qué cambiar un sistema que ha funcionado cien años?». Es lo que se pregunta Román Cantero, que advierte de la complejidad de una valoración de la situación actual «ante demasiada información distinta y en poco tiempo». «Los empresarios estamos convencidos de que si algo funciona bien, ¿para qué tocarlo? No obstante, somos conscientes de que los expertos son ellos y ellos saben cuál es la mejor decisión. ¿Por qué dudar ahora de que las decisiones que adopten pueden ser equivocadas?». El presidente de AJE asegura que «no nos gusta nada el tufillo político que tiene el asunto y que es más que evidente, y mientras ese ingrediente esté en la fórmula, la receta final no nos va a gustar del todo».

«La influencia política en las cajas es quizá excesiva», añade Tomás Prieto. Sí, corrobora López Recio «y se tiene la sensación de que los políticos, además de manejar toda la masa de impuestos y recursos de las administraciones públicas, entienden también que las cajas de Castilla y León son un instrumento financiero a su servicio, parece que no quieren que las cajas inviertan fuera…».

«En este proceso de integración no hay nada claro y creo que para acometerlo es importante explicar qué es lo que pasa, después proponer unas soluciones en función de lo que está pasando y explicar a la ciudadanía las ventajas de una integración», apunta López Recio. «No nos engañemos, las cajas son una estructura muy amable, tienen oficinas por todas partes y dan beneficios a través de la obra social. Si quisiéramos una gran caja operativa y optimizada como una empresa, lo primero que tendría que hacer es cerrar la mayor parte de las oficinas y despedir a la mitad de la gente. Esto sería bueno desde el punto de vista económico y malo desde el punto de vista social. ¡Que me expliquen qué razón hay ahora para romper este equilibrio!».

«Hoy es impredecible saber lo que va a pasar -añade Alonso de Linaje- la foto ha cambiado mucho desde el pasado mes de octubre. Nadie se imaginaba, con el compromiso adquirido por todo el mundo, que el proceso de integración iba a caer de un día para otro y que las cajas romperían un acuerdo que venían pregonando a bombo y platillo. No sé qué credibilidad podrán tener en el futuro: en los últimos meses se ha demostrado que los compromisos están para no cumplirse».

Román Cantero, presidente Jóvenes Empresarios
«¿Por qué solo deben jugar en una liga regional o localista?»

«¿Por qué no plantearse jugar una liga menos regional o menos localista? Quizá la fuerza de las cajas pueda estar en otro sitio, sobre todo si eso no atenta directamente contra el empleo en Burgos, que es nuestra principal preocupación como emprendedores en este asunto, y más en los tiempos que corren. ¿Por qué no buscar parejas de baile en otros lugares? No obstante, a nosotros, como Jóvenes Empresarios, nos gusta lo de Burgos para Burgos y hay que tener en cuenta que ya hemos sufrido bastante y seguiremos sufriendo por la competencia desde el resto de la región, lo que nos impacta muy de lleno en muchos ámbitos y cada día más. Preferimos que no nos toquen el sistema financiero».
«Por encima de todo esto, esta claro que no podemos ahogar la línea de flotación de la economía y dejar durante tanto tiempo en la incertidumbre a las empresas. No hay financiación y eso lleva al cierre de negocios y al despido de gente».

Carlos Alonso de Linaje, decano del Colegio de Economistas
«Nadie nos ha dicho cuál es el fin de una fusión»

«La unión y fusión tiene que ser un medio para conseguir un fin y nadie nos ha dicho cuál es el fin que queremos lograr. Nadie nos ha dicho que hay que salvar una caja que esté en peligro o que haya que financiar déficit de la comunidad… A priori, sin más información, se nos dan motivos contrapuestos para justificar una fusión o una integración. Se apela a las economías de escala pero manteniendo el empleo, lo que es imposible porque la optimización de recursos supone reducción de oficinas; se apela a la autonomía de las cajas pero tendrán un riesgo único ante el Banco de España y la parte operativa, el magro de esta operación, se elude. No estamos viendo la cara a la novia y ya nos intentan casar por poderes. Desconocemos cuál es el objetivo y qué está detrás de todo esto, a qué intereses sirve y si estos son legítimos… Para estar a favor o en contra, uno tiene que tener suficientes elementos de juicio que en estos momentos no tenemos».

Fernando García Moreno, profesor derecho público de la UBU
«Son algo anómalo porque no son privadas ni públicas»

«Las cajas son algo anómalo: son privadas pero están intervenidas o participadas públicamente y esta participación resta el carácter privado que tienen. Lo ideal, a mi modo de ver, sería que fuesen privadas al cien por cien y que ellas mismas decidiesen de manera similar a los bancos».
«La crisis financiera va a suponer una depuración en el mercado en muchos aspectos. Mirando su parte positiva, una crisis puede traer cosas muy buenas. En el caso de las cajas, éste sería un momento óptimo para reconsiderar su naturaleza jurídica, para decir: Llegados a este punto, y vistos los problemas que acarrea la participación pública y privada en los órganos de gobierno, es el momento de repensar la ley y cambiar unos desajustes que chirrían desde el punto de vista jurídico: ¿Estamos ante algo público pero privado o privado pero público? Esto desconcierta mucho a la gente. Las cajas deben reconvertirse y actuar libremente en el mercado».

Tomás Prieto, profesor Derecho Administrativo
«El poder público debe ser respetuoso con su gestión»

«Estamos en una economía de libre mercado donde los agentes económicos deciden libre y espontáneamente lo que a ellos les parece más adecuado para el desarrollo de su negocio. Las cajas tienen una finalidad social connatural a su esencia, pero son empresas privadas que tienen que mirar por la rentabilidad. La decisión de fusionarse o de permanecer autónomas corresponde a sus órganos de gobierno. El poder público debe ser especialmente respetuoso con la autonomía de los agentes económicos».
«La fusión o no de las dos cajas burgaleses es una decisión suya pero a mí personalmente me resulta difícil asimilar que sea lo mejor para la economía burgalesa y para las propias entidades».
«La realidad financiera española, nos guste o no, está tutelada por el Banco de España y tendrá que intervenir en este asunto. Su papel tutelante es importante, aunque, de momento, no ha tomado partido».

Gonzalo López Recio, presidente de los Promotores
«No ha habido una exposición clara de la situación de las cajas»

«Nosotros, los constructores, sí que notamos bien la influencia del Banco de España, porque sus directrices están absolutamente en contra de que se nos preste dinero. Hay que bajar el riesgo y el endeudamiento de las cajas de ahorros en la construcción, que es muy fuerte. Ahora mismo no se financia ninguna promoción nueva a excepción de alguna de VPO. Todo lo que digo lo intuyo de lo que leo en los periódicos y de nuestras visitas a las cajas porque no ha habido una exposición ni medio clara de la situación económica real ni qué es lo que está pasando. Lo cierto es que las entidades tienen un volumen concentradísimo de riesgo en la construcción y ese riesgo viene de que la construcción ha sido indudablemente la primera actividad económica de nuestro país durante muchos años. Todo el mundo se ha volcado en ella y las entidades financieras más que ninguno. Esta claro que los problemas de los constructores son también los suyos» .

~ by politicaesaccion on March 4, 2009.

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